7. El personaje como soporte de la acción dramática

La estructura dramática puede describirse como un sistema de acciones en competencia continua, que son ejercidas por los personajes de manera que la acción

es el elemento primordial dramático mediante el cual se sintetiza la historia […] en el espacio y en el tiempo escénicos, […] es invariablemente un principio transformador y dinámico que pasa, siempre en crescendo, de una situación a otra, produciendo la ilación lógico-temporal de diferentes estados y de diferentes tiempos. Da unidad a una situación de principio con una situación de final. [1]

El personaje dramático es un agente, un sujeto de acciones, que pueden ser físicas, a través de actos; o mentales, de palabras, de tal manera que podemos considerar el discurso como una forma de acción. [2] Esta actuación de los personajes define su función argumental, es decir, el “para qué” se encuentra en la obra.

La función de cada personaje define su relación con los demás, con lo que se establecen ciertas jerarquías y categorías; sin embargo, antes de mencionarlas, cabe tomar en cuenta que a veces:

  1. una esfera de acción corresponde exactamente a un personaje.
  2. un mismo personaje puede abarca varias esferas de acción y, por lo tanto, desempeñar varias funciones de manera sucesiva o simultánea.
  3. una misma esfera de acción o función puede ser compartida por varios personajes o alternarse entre ellos.[3]

Existen funciones argumentales universales de los personajes que son comunes a todas las obras dramáticas y encuentran un paralelo en las siete esferas de acción mencionadas por Propp en su Morfología del cuento, pero que fueron adaptadas posteriormente por otros autores al texto dramático:

Propp Étienne Souriau[4] Greimas/ Ubersfeld
HÉROE LEÓN SUJETO
OBJETO SOL OBJETO
ANTAGONISTA MARTE OPONENTE
DONANTE BALANZA
AYUDANTE LUNA AYUDANTE
MANDANTE   DESTINADOR
TIERRA DESTINATARIO

Greimas, en su modelo actancial, dividió las 6 funciones (actantes) en 3 pares:

Destinador ž Objeto ž Destinatario
    Ÿ    
Ayudante ž Sujeto ž Oponente

En esta categorización, el eje, destinador (impulsor de la acción)-destinatario (beneficiado por la acción), corresponde al control de los valores y de la ideología, es decir, a partir de él se crean y distribuyen los valores y deseos, el poder y el saber, entre los personajes.

Por otro lado, en el eje sujeto (emprendedor de la acción) –objeto (meta de la acción) se dibuja la trayectoria y búsqueda del héroe, en la cual aparecen múltiples obstáculos que deben ser superados para obtener lo que se desea. Es el eje del querer.

El eje ayudante (del sujeto, del objeto o de ambos) – oponente es el que facilita o dificulta la comunicación y no necesariamente está representado por personajes. También puede ser considerado el eje del poder o el saber.

Al adaptar el modelo actancial al teatro, Anne Ubersfeld colocó al sujeto entre el destinador y el destinatario y al objeto entre el ayudante y el oponente, ya que considera que el conflicto ocurre en torno al objeto.[5]

 

El personaje como soporte de la acción dramática

El personaje como soporte de la acción dramática

Así, en este modelo la pareja más importante es la que conforman el sujeto y el objeto, pues es el deseo por lograr dicho objeto (concreto o abstracto) el que da pie a la historia, por lo que si no existe el deseo no podemos hablar de la existencia de un sujeto y éste necesariamente tendrá que ser un ser vivo (individual o colectivo) y estar en escena.

 

Actividades relacionadas:

 

[1] Ariel Rivera, Virgilio. (2004). “El texto dramático” en La composición dramática. Estructura y cánones de los 7 géneros. (p.44) México: Escenología.

[2]Cfr. García Barrientos, J. L. (2012) Cómo se comenta una obra de teatro. (p.182) México: Paso de gato.

[3] Cfr. Román Calvo, N. (2003) Para leer un texto dramático. Del texto a la puesta en escena. (p.37) México: Pax.

[4]Cfr. Souriau, E. (1950) Le deux cent mille situations dramatiques, cit. por Román Calvo, N. (2003) Para leer un texto dramático. Del texto a la puesta en escena. (p.38) México: Pax.

[5] En Lire le théâtre, citado por Román Calvo, Norma. (2007). El modelo actancial y su aplicación. (p.57) México: UNAM-Pax.

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